Sábado 08 de Agosto del 2020
 Bienvenido Invitado! ( o Regístrate)
Publicado hace 6 años
GROEZROCK 2014
Crónica del festival.

Había llegado el día. Día que empezaba de noche, porque bien pronto nos dirigíamos al aeropuerto de Barcelona para poder estar a tiempo en los primeros conciertos del Groezrock 2014 -en su vigesimotercera edición-, seguramente el festival europeo más grande y representativo del punk y sus grupos de más calado y éxito internacional. Procedente de un proyecto local y con el evidente éxito cosechado hasta lo que es hoy, Todopunk.com ha podido cubrir el primer día del mismo, resultando en la crónica que os disponéis a leer a continuación. Así, la llegada del sol a nuestras cabezas vino al bajar del autobús desde Geel -gratuito y organizado por el festival- y dar una vuelta por la bonita aldea de Meerhout, que rodea al recinto. Todo tras el aterrizaje y viaje en tren hasta llegar a la citada Geel -dos trenes desde Bruselas, unos cuarenta euros-. Una vez en el recinto del festival, donde asomaban a lo lejos unas espectaculares carpas de color violeta, estábamos listos para presentarnos en las instalaciones de acreditación y recibir nuestra pulsera con derecho a entrada a la zona de prensa. De este modo, en poco más de cinco horas desde la salida desde España, estábamos en el Groezrock, listos para trabajar, ya que al mediodía nos esperaba PUP en el Etnies Stage.



De este modo, chequeamos rápido la zona reservada para poder trabajar, localizamos y memorizamos los enchufes, y nos percatamos de que el sistema de consumo de bebidas y comidas funcionaba igual que el resto del festival -por fichas, a dos euros cada una, las bebidas a una ficha y las piezas de comida a dos- . Los citados PUP, el joven grupo canadiense que está presentando su álbum debut, plasmaron con energía e ilusión su post-hardcore con dejes bailables y pop en el escenario más pequeño, pero que acogió durante el día una importante afluencia de público, y destacó por carecer de foso y permitir subir al escenario para hacer “crowdsurfing”. A señalar que, previsora, la organización cubre los cuatro escenarios con unas espectaculares carpas -semejantes a las de un circo-, para paliar las amenazas de lluvia. Se agradece, además, que el césped no se quede en trucaje de fotos de promoción, y que, efectivamente, el recinto sea verde, evitando vivir un festival sobre tierra, con la arena invadiendo pulmones levantada por los pasos de los asistentes.



Tras la actuación de PUP, disponíamos de veinte minutos hasta el concierto de uno de los grupos más queridos y carismáticos de la escena, Bayside. Esta vez tocaba estrenar el Impericon Stage, de similares características y dimensiones que el Monster Stage, encargado este último de acoger a los, sobre el papel, grupos de más expectación. En cualquier caso, y tras engullir, por las prisas y la necesidad de energías, un poco de la oferta vegetariana del festival -no se generan colas excesivamente largas en la recogida de tickets ni en la de consumición-, pudimos situarnos francamente bien, cerca el escenario y con la suficiente visibilidad como para poder entonar las canciones de la banda, disfrutar de la personalidad vocal de Anthony raneri y seguir los dedos de los solos imposibles de Jack O'Shea, un rara avis del Pop Punk. Así, cortes como “Already Gone” y “Duality”, entre otros, se llevaron la ovación de un público agradecido por la sencillez y tablas de los de Nueva York. Siempre nos ha parecido gracioso y curioso imaginar si esa parte del público que parece, y solo parece, que no conoce al grupo que está tocando, se queda sorprendida, boquiabierta y respetuosa ante tan buenos músicos.

Entrábamos en las horas calientes de nuestra agenda. Empezábamos a tener fotos, experiencias y ya estábamos en pleno horario de entrevistas concertadas. Había que estar atentos al móvil. El sueño y el cansancio empezarían a venir con la digestión y eso que el día solo iba a ir a más… Para muestra, uno de los grupos más importantes del momento y uno de los mejores discos de 2013 bajo su brazo: The Wonder Years -y una enorme lona con el logo de su disco “The Greatest Generation”- estaban a punto de asaltar el Etnies Stage. Sí: el escenario sin foso. Y es que Dan Campbell y los suyos se crecieron ante tan espectacular recibimiento, con chicas y chicos del público subiendo al escenario y saltando sin cesar. Dan mostró una agresividad, sentimiento y movimientos que motivaban hasta a los que nos quedamos más atrás. Van a más y es bueno, muy bueno, que se lo crean.



No podíamos, no obstante, quedarnos toda la cita con los de Pennsylvania, porque diez minutos antes de finalizar su concierto empezaba el recital de sus vecinos y, también, llamados a revolucionar la escena punkrock para llevarla a lo más alto: The Menzingers, que esperaban en el Monster Energy Stage. Muy curioso verles a ellos mismos, a cada uno de ellos, haciendo las pruebas de sonido. Sin más e igual de naturales, saltaron y reprodujeron con sorprendente fidelidad al sonido de estudio de temas como “I don't Wanna be an Asshole Anymore” y “Good Things” -con un simpático Tom May balanceando su guitarra de manera muy divertida, animándonos-. Así, y en medio de aquél éxtasis, el móvil vibró en nuestros muslos: nos esperaban en la zona de prensa para entrevistar a Bayside.

Ahí estábamos, en la terraza de la zona reservada, que a pesar de que el frío crecía ofrecía mejor acústica -los músicos y representantes no daban abasto, el ambiente bullía-, esperando a conocer al miembro de Bayside que gratamente nos iba a ofrecer unos minutos de entrevistas. Ya veíamos a Anthony Raneri, sonriendo de oreja a oreja, recién duchado y fumando de su cigarro electrónico. Finalmente Nick Ganbharian, bajista de la banda, se sentó con nosotros y en pocos segundos nos dio calidez y una sensación cómoda y agradable, ofreciéndonos una entrevista que devino en detalles que creemos os ayudará a profundizar en la música de Bayside, escapando un poco de lo pre-concebido (podréis leerla dentro de muy poco).

Tomando otra vez energía vía café y cargando otro instante los móviles y la tablet, nos mantuvimos visibles y disponibles para coordinarnos con representantes de las bandas con las que previamente teníamos pactadas unos momentos de entrevista. Aprovechamos la crónica para pedir disculpas por no haber podido conseguir a última hora la anunciada entrevista con Vinnie Caruana de I am the Avalanche. Cosas de las agendas apretadas y el ritmo frenético de todos, a quienes cabe agradecer de todos modos y destacar el buen trato a una web en español. Así, con las pilas cargadas -en todos los sentidos- y aprovechando el tirón de la cafeína, pudimos asomarnos fugazmente a los bolos de The Lawrence Arms y sus arreones finales, sólidos y en forma; BoySetsFire y sus gritos -que a lo largo de la noche eran protagonistas positivos de los comentarios de los corrillos que íbamos escuchando por ahí- ; y unos La Dispute que demostraron que gran parte de su personalidad y señas de éxito las capitaliza un vocalista peculiar y talentoso como es Jordan Dreyer. Animamos a los ávidos por profundizar en el post-hardcore, a que se paren a disfrutar los discos de esta banda de Michigan repleta de referencias literarias y letras en primera persona. Todos estos conciertos tuvieron nuestra presencia testimonial porque nos llamaron para otro momento importante y muy especial: La entrevista con los también neoyorquinos Taking Back Sunday. Con algo menos de tiempo que con Nick de Bayside, pero con el añadido de disponer de unos minutos con el frontman Adam Lazzara y el bajista Shaun Cooper –que se mostraron muy cercanos-, realizamos la entrevista, que también podrás leer en nuestra web en unos pocos días.



Se avecinaba tormenta -en sentido literal y metafórico- con los nombres más importantes del cartel, y, además, se hacía difícil decidir cuándo cenar y asegurar que no iba a llover. Lo que era seguro es que el frío iba a ser un problema, pero era fácil aparcar esa preocupación ante lo que nos esperaba. Alkaline Trio saltaba al Monster Stage con un set-list que emocionaría a los que tenemos bien presente toda su discografía. Dan Andriano y Matt Skiba -también Derek Grant- mostraron una química que hoy ya no sorprende y, por eso, dejaron para la posteridad de nuestros recuerdos espectaculares ejecuciones de “Every Thug Needs a Lady”, “This Could Be Love”, “Time to Waste” y el cierre con “Radio”, entre otras. Se vivió una comunión preciosa entre público y banda, quizás el concierto con más cánticos por parte de los asistentes y Matt señalándonos en muestra de agradecimiento varias veces. Ya después de cenar, tocaba volver a la misma pista y tachar con una equis un “must have” histórico pero proporcionalmente difícil de ver hoy en día: The Descendents y “el gafotas” Milo, que aprovecharon su hora de concierto para disparar 26 temas llenos de adrenalina y melodía. Son parte de aquellos que inventaron esa vertiente del punk rock más melódica, y que además la siguen representando con entrega y pericia, tocando con precisión y descaro, con un Milo encarándose al público desplegando mitos como “I'm not a Looser”, “Talking” o “All-O-Gistics”, mientras la muchedumbre se arrollaba a sí misma en “mosh” y saltos. Eterna juventud e ilimitada influencia la de los de Hermosa Beach, que supieron mantener la velocidad y añadieron contrastes cuando esta descendía por razones obvias de edad.



Fuimos raudos a disfrutar unos minutos de Taking Back Sunday al Impericon Stage. Pudimos comprobar que Adam sigue ejecutando bien el papel de frontman, haciendo bailes contoneos habituales previos a las canciones, y expresando con su voz sorprendente y personal; contando, además, con una formación que supo imponerse a un sonido un tanto regular. Sus últimos trabajos se llevaron el protagonismo, pero no faltó el clásico “Liar”. No podíamos, no obstante, descuidarnos mucho del Monster Stage, y allí fuimos rápidamente. Es más, nos dispusimos a buscar el mejor sitio posible porque nuestras mentes y cuerpos cansados y fríos ya viajaban a la dimensión artística, trascendental y sentimental que suponía estar a punto de vivir un concierto de, nada más y nada menos, que Brand New. Ese grupo de Nueva York que no suelta prenda, que es capaz de tenernos un lustro esperando un nuevo trabajo -a sabiendas de que, como toda su discografía, ofrecerá otra vuelta de tuerca a su evolución y sonidos que desafían toda preconcepción- y cuyas giras suceden muy de tanto en tanto, estaba a punto de saltar (y asaltar) el escenario principal del Groezrock. Esa estela y postura austera, sin videoclips o singles desde 2006 -Daisy, su último álbum, es del 2009-, sin apenas entrevistas, quedó patente con su salida al escenario; sin intro, sin luces, cogiendo los instrumentos -genial el percusionista de apoyo- y, con calma, sin saludar -y un bajista Garret Tierney mirándonos tranquilo, apoyado en su instrumento-. Así dieron comienzo con los primeros versos de “Sowing Season” por parte de un Jesse Lacey infatigable , que canta desconsoladamente y fuera de las pautas de las versiones de estudio, dando un aire agónico, desesperado e impresionante a los ya de por sí atmosféricos e inquietantes temas, todo ello en equilibrio con la elegancia que destilan en su actuación. Así, en el primer golpe de agresividad de este tema –proveniente de “Devil and God Are Raging Inside Me”-, los músicos restantes empezaron a saltar y moverse sin parar en todo el recital -Accardi, el guitarra solista, no cesó ni un segundo de mover su guitarra en posturas imposibles-, demostrando ganas y gratitud a un público que se quedaba entre boquiabierto y eufórico cantando canciones que, como poco, tienen cinco años de antigüedad. Su citado tercer álbum se llevó el protagonismo del setlist, cerrando el mismo con un empalme impecable e inolvidable entre la potente y coral “Degausser” y una de las obras maestras de su carrera: “You Won't Know” -y su riff inigualable- que hizo desaparecer todo el planeta ante un despliegue musical que dejó atónito a los asistentes, rematado con un epílogo de varios minutos en el que el bajista no se separó del amplificador y Lacey y Accardi engancharon con cinta sus guitarras en, también, los amplificadores. El idolatrado “Deja Entendu” tuvo su representación en las consecutivas “Sic Transit Gloria” -exitoso single del segundo álbum- y, en medio tiempo con crescendo, coreado por todos “Okay I Believe You...”, clásico e imperecedero, que también gozó de retoques vocales e instrumentales para la ocasión. “Sink”, “Gasoline” y “At the Bottom” representaron “Daisy”, también seguidas y correspondientemente agresivas. “Seventy times 7”, por su parte, representó a “Your Favorite Weapon”. Ya no importaba el frío ni la lejanía a casa. Ni siquiera lo que nos deparara la vida o la muerte. Al fin y al cabo, Brand New acostumbran a hablar de eso, y convencen y enamoran.

Nos quedaban unas pocas reservas de energía, potenciadas por la ilusión y felicidad del momento vivido. Debíamos dosificarlas en dos momentos restantes: quedaba el concierto de NOFX, en el cual tocarían el “Punk in Drublic” exclusivamente para la ocasión, y aguantar la helada noche belga. Quedaba calor y frío por delante y eso suena a resfriado, pero, fuera como fuere, NOFX sonaban a pasión y compromiso con su público -quizá más que a sonido de estudio y precisión- y dejaron a un lado esa fama de que el estado de forma no les acompaña y que se dedican más a hablar que a tocar. Fat Mike se mostró fresco y ágil, y supo compartir el protagonismo con su otro vocalista, Eric Melvin. La palma, no obstante, se la llevó El Hefe, que brincó e interactuó con el público sin parar durante la hora y media de recital. Y es que echad cuentas: 28 temas -convivieron temas del álbum homenajeado y otros- en hora y media, donde hubo tiempo, también, para los chistes y discursos. Calentando motores en canciones como “Quart in Session” con Milo de Descendents en el escenario -otra vez inclinado y chulesco, uno de esos momentos irrepetibles- y detonando a la audiencia con las apoteósicas “Linoleum” y su melodía bien hilvanada por la banda, llegando a la la rabia de “Don't Call me White”, una de las más celebradas. Una de nuestras canciones favoritas, “Lori Meyers” y su solo que define un género, supuso un momento muy especial y vibrante. La banda californiana tiene décadas de experiencia a sus espaldas, pero aun así puede presumir de saber teñir de momento glorioso, épico y mágico esos momentos nocturnos, lejos de casa, entre miles de personas donde un cabeza de cartel toca resonando en el cielo -o en una carpa, como es el caso-. En conclusión, una experiencia irrepetible por el contenido del setlist -sorpresa que incluyeran más canciones fuera de “Punk in Drublic” - y un golpe sobre la mesa ante cierto sambenito que estaba lastrando la banda entre el público, al menos español, a la hora de hablar de sus conciertos.

Poco más, quedaba una última visita a la zona de prensa, saludar a Dan Andriano (Alkaline Trio), que estaba tomándose una cerveza relajadamente, cargarlo todo y encarar la noche glacial, una temperatura que hacía contraste con la intensidad vivida. En definitiva, y respecto a todo el festival, para muchos de la redacción de Todopunk.com era nuestra primera vez en una cita que sí, resultó estar a la altura de un género que apasiona y de un público que, procedente de todo el continente -o mundo-, es capaz de llenar un recinto de dimensiones importantes. Con un sonido de calidad entre correcto -el Impericon, donde actuaron Bayside y Taking Back Sunday- y francamente bueno -Etnies y Monster Stage, algo inferior a festivales vecinos como el Pukkelpop, que es insuperable en ese aspecto-, el Groezrock recibió una ristra de formaciones que le echaron ganas, se respiraba gratitud y respeto entre público, bandas y viceversa -el descontrol quedó más bien en las zonas fuera de carpas, salvo estúpidas excepciones-; además, el espíritu de hermandad es tal, que cerraba el círculo que marca en rojo este evento en nuestros calendarios desde hace ya unos años. Además, ha “acercado” grupos que normalmente son muy difíciles de poder contemplar en directo. Sin duda, desde el segundo uno post-Groezrock, ya te encuentras pensando en el del año siguiente. Toda una experiencia.



Puedes ver la galería de fotos completa haciendo click aquí.

 Vista: 1381 | Comentarios: 0 | Ver Perfil de Varios Artistas
  • Facebook
  • Twitter
  • email
    No hay comentarios aún. Sé el primero en comentar:
    Necesitas estar logueado!!

DISCO DESTACADO


Dance Gavin Dance
"Afterburner"

ÚLTIMOS COMENTARIOS


  • Maykel
    Rancid
    "...And Out Come The ..."
    Para mi es una obra maestra de punkrock. Pocas bandas pueden presumir de tener un disco perfecto y Rancid, sin ser de mis favoritas, sacaron esta maravilla. Las escalas de bajo brutales.

  • ferpunk..
    Neck Deep
    "Life`s Not Out To Ge..."
    que buen disco . de los mejores de pop punk"moderno" . y ahora ocn el solecito se escucha perfecto.

  • Rabble
    The F-Ups
    ¿Nuevo álbum?
    Como olvidar el Lazy generation sonando en mi play 2 mientras jugaba Burnout, ojala sea cierto el rumor

ÚLTIMAS REVIEWS

8.8
Dance Gavin Dance
"Afterburner"
8.0
The Get Up Kids
"Problems"
7.5
Copeland
"Blushing"
8.9
Danzig
"Danzig Sings Elvis"
7.2
Picturesque
"Back To Beautiful"
8.2
August Burns Red
"Guardians"
7.8
Sum 41
"Order In Decline"
7.6
The Suicide Machines
"Revolution Spring"
8.0
Kvelertak
"Splid"
7.6
Fenix TX
"Fenix TX"
8.5
Burnt Tapes
"Never Better"
7.8
Parkway Drive
"Reverence"
Acceso usuarios

Introduce tu usuario y tu password

Usuario:
Password:
Recordar Login:
Recuperar usuario

Introduce tu usuario y tu e-mail

Usuario:
E-mail: