Martes 02 de Junio del 2020
 Bienvenido Invitado! (Entrar o Registrarse)
Publicado hace 5 años
Zebrahead
Crónica de su concierto en Barcelona

Pensando en el ‘sold out’ del único concierto de Zebrahead en España en 2015, con motivo de la presentación de su último disco "Walk the Plank", el balance de ingredientes para el éxito de la cita podría hacernos pensar que ese mismo hecho iba a ser algo cantado: una banda con un recorrido de casi 20 años, presentando nuevo disco y en un único concierto peninsular, acompañados, nada más y nada menos, que por MxPx -otra de las bandas más importantes del género-. De este modo, el pasado día 18 de noviembre, los barceloneses Daylight y MxPx acompañaban en el cartel a los californianos, quienes llevan, como decíamos, bastantes años ya haciendo canciones ágiles, fiesteras, y con un nivel de dinamismo espectacular; con la única pretensión de ofrecer diversión a sus fans, algo sin demasiadas pretensiones, más allá de eso: de entretener y ofrecer letras con las que sentirse, de un modo general, fácilmente identificado. Un fin la mar de noble.

Así pues, la tarde noche comenzaba con los catalanes Daylight que, por su parte, estuvieron serios en el sentido de poner otro grano de arena a su crecimiento como grupo. Supieron contagiar la ilusión de compartir cartel con dos “must-have” de la escena, y lo hicieron empleando su mejor arma: sus canciones, descartando otro tipo de elementos accesorios. Por eso, dispersando en su set-list algunos temas que, a base de bolos y gancho, ya están en muchas mentes, se ganaron a pulso los primeros circle pits de la noche. Rara vez nos topamos con primeras bandas que hagan que las personas se calienten de esa forma, y en eso, Daylight supieron meterse al público en bolsillo, al tiempo que deletrearon sin rechistar el ABC del pop punk, más como buenos alumnos que como maestros.



MxPx, por su lado, apostaron por la simpleza y contundencia de riffs, contando, incluso, con la colaboración de Dan, de Zebrahead, quien no dudó en marcarse un punteado en su set que, sinceramente, nos cortó un poco el rollo. Ahora bien, el chute de buen rollo que te dejan en el cuerpo es algo que sólo los que les ven por primera vez pueden comprender. Al final, te das cuenta de que, a la hora de la verdad, la humildad del grupo se convierte en un elemento que destaca el factor humano en su actuación. Lo demás, parece importarles bien poco a estas alturas de la película. “Quiero meterme entre la multitud, escuchar tocar esto bien alto” reza Punk Rawk Show, letra que define perfectamente la esencia de este tipo de conciertos y, sobre todo, de esta banda.



Zebrahead, por su parte, gozan de un repertorio ligeramente más amplio. El juego de doble vocalista, les da ese dinamismo que es capaz de despertar a un muerto, haciendo del setlist en directo una lista bailable capaz de convertir el escenario en un vaivén de almas dándolo todo. Saben muy bien lo que su público pide, pero saben mucho mejor cómo dárselo, lo cual les hace todavía más grandes. Su directo se teje a base de trallazos y estribillos dulzones y pegajosos. Se nota que es algo que ellos también necesitan, y en ese proceso de satisfacción para sus fans son capaces de retroalimentarse. La vida aprieta, y por ello las letras del grupo no están exentas de bravatas y arengas -escupidas con fulgor por Ali-, elementos que no hacen más que caldear el concierto. De este modo, Zebrahead entraron en su set como un tiro, y aguantaron sin desfallecer hasta casi la pausa, dominando los tiempos del extenso set-list con una imperceptible y merecida toma de aire -en toda fiesta el factor control físico es importante, qué os vamos a contar-. Pero hay que destacar las idas y venidas de Dan, el guitarra solista. El virtuoso de las cuerdas de la tarde, que improvisó algunos punteados coloridos durante minutos, personificando en Zebrahead la prioridad en darle a todo el mejunje un sabor a ponche de fiesta de instituto, simple y con un código muy claro. Uno de los miembros más recientes, totalmente empapado de la idiosincrasia de la banda. Y en estas, volvimos a cantar las letras, por novedosas u oxidadas que fueran para nosotros.



Así, podríamos decir que Zebrahead tiene una caja de herramientas muy surtida para hacer su música, pero el secreto no está en la cantidad de elementos de los que disponen, sino del nivel de acierto a la hora de utilizarlos, siempre en pro de las canciones, manteniendo al personal en continuo movimiento y, en definitiva, ofreciendo un espectáculo contagioso y directo, sin demasiadas complicaciones. Su instrumento de trabajo es una prolongación de ellos, y el resultado es, sencillamente, un material inconfundible y muy, muy divertido.



Hoy no recordamos las letras de las canciones de ese día, ni el setlist en su conjunto, pero qué más da todo eso. Al fin y al cabo, es una experiencia que hay que vivir en tus propias carnes. Eso sí, lo que tenemos muy claro a estas alturas es que, por muchas idas y venidas que puedan existir en el seno de esas bandas, sus directos siempre son una juerga descomunal. Aunque, si hemos de ser totalmente honestos, fueron Zebrahead los máximos responsables del fiestón que se vivió en la sala Bóveda.



Fotografías realizadas por Juan León para Todopunk.com.
Puedes ver la galería completa haciendo click aquí.

 Vista: 880 | Comentarios: 1 | Ver Perfil de Zebrahead
  • Compartir:
  • Facebook
  • Twitter
  • email
Necesitas estar logueado!!

   
 
rockzonefat wreck chordsrude recordzHopeless recordseffervescence recordscap-Cap productionshfmn crewabsolutepunkpunknewsHassle Records
 
Copyright © 2003-2020 todopunk.com  Todos los Derechos reservados  Condiciones de Uso  Faq  Contacto


  23 Visitantes: 0 Usuarios () || 23 Invitados